Se celebró hace unas semanas en el Palacio de Las Nieves, un lugar mágico, que a mi me encanta por muchas cosas; la calidad de su gastronomía, las presentaciones impecables de sus platos, las instalaciones... pero sobre todo por la profesionalidad de todos sus trabajadores. Especialmente Pedro Barón, el gerente, que está al pie del cañón toda la boda encargándose de que todo salga perfecto.
Os dejo con unas imágenes de su maravilloso buffet de bienvenida para los invitados, compuesto por una gran variedad de aperitivos que reponen continuamente.
En este caso la presentación fue bajo un cenador, decorado con velas. Muy bonito.
Antes de la llegada de los invitados, todo listo y preparado.
Durante los aperitivos, los novios quisieron preparar una sorpresa a sus invitados con nuestro photocall, mientras poníamos música de ambiente para animar a la gente.
Como veis los fondos de las fotos son personalizados. En este caso, la novia asturiana y el novio madrileño, eligieron fondos con paisajes asturianos: playas, los picos de Europa...
Pero la gran sorpresa vino en los postres. Revelamos las fotos y los novios se las entregaron a sus invitados en unas tarjetas blancas con un lazo dorado que nosotros nos encargamos de preparar mientras cenaban. Un detalle que a la gente le encantó!!
Aprovecho para enviarle un saludo a N y D, y desearles lo mejor en esta nueva etapa de su vida.
Y a vosotras, ¿Que os parece la idea del photocall en la boda?
























